Herman Melville

Un epitafio

Cuando las noticias dominicales sobre el frente
hicieron palidecer al párroco y al pueblo,
y se prodigaron bendiciones,
y las campanas enmudecieron en la torre,
la viuda del Soldado (pasando un agradable verano,
a la sombra de hayas ondulantes)
sintió hondo en el corazón su fe satisfecha
y el párroco y el pueblo tomaron prestada esa alegría.

Fuentes solitarias

Aunque veloz vuele la gloriosa fábula de la juventud,
no mires al mundo con ojos mundanos,
ni cambies con el clima de los tiempos.
Evita la llegada de la sorpresa:
quédate donde la Posteridad se quedará;
quédate donde los Antiguos antes se quedaron,
y sumergiendo tu mano en solitarias fuentes
bebe del saber que nunca cambia:
sabio una vez, y sabio para siempre.

Arquitectura griega

Ni magnitud, ni fastuosidad,
sino la Forma –el Espacio-;
no una innovadora obstinación,
sino una reverencia por el Arquetipo.

(H. Melville. Lejos de Tierra & Otros Poemas. Edición Bilingüe. Selec., trad., pról. y notas Eric Schierloh. Buenos Aires: Bajo La Luna, 2008)