Gloria Fuertes

Miedo da a veces coger la pluma

Miedo da a veces coger la pluma y ponerse a escribir,
miedo da tener miedo a tener miedo,
yo por ejemplo que nunca temí nada,
pudiera ser que un día sintiera frío,
un frío nuevo que no le da el invierno.
Es malo que te corten las alas con un palo.
Es duro que los niños no te entiendan.
Es bastante difícil ser feliz una tarde
y lo mejor para sufrir es tener una viña.
Qué mal sienta la angustia si estás desentrenado.
Cómo te quema el pelo la gente que te grita.
Es lamentable y cruel que te roben el aire.
Afortunadamente esto durará poco
y lo otro, lo otro puede ser infinito.

Escribo

Escribo sin modelo
a lo que salga,
escribo de memoria
de repente,
escribo sobre mí,
sobre la gente,
como un trágico juego
sin cartas solitario,
barajo los colores
los amores,
las urbanas personas
las violentas palabras
y en vez de echarme al odio
o a la calle,
escribo a lo que salga.

Me obligaste a viajar por el llanto

Me obligaste a viajar por el llanto
-donde por poco no se ahogan mis versos-.
Te lo avisé,
cuando te venza, me esconderé;
con la vergüenza de haberte ganado,
ya no seré la de antes.

(Antología Cátedra de Poesía de las Letras Hispánicas. Selec. e introd. José Francisco Ruiz Casanova. 11a ed. corr. y aum. Letras Hispánicas 500. Madrid: Cátedra, 2014)

Marisol Nava

VII

Parvada de ojos.
Enjambre de manos.
Jauría de cabellos.

Todo se hacina y todo cae
en este cuerpo de barro
amasado con sombras.

Imposible cantar
sin crepúsculos.
Imposible escuchar
sin un pasado herido.

Nada posibilita la vida,
salvo el destino
de aceptar el resuello
y un poco la agonía.

IX

¿Qué es la muerte,
sino palabra iracunda
desdentada?
¿Qué es la muerte,
sino grito de rabia
mudo y viejo?

Acaso es tropiezo de sangre,
bofetada de púas,
alfiler en la garganta,
arrullo de piedra y concreto.

Pero si no es grito, ni herida,
ni pesadilla, ni abismo,
ni despedida, ni relámpago,
ni vértigo, ni impotencia
entonces, dime Caronte
¿qué es?

II
Abrazar un beso y una caricia.
Sonreír con labios de mariposa.
Tomarle las manos a Dios.

Olvidar esta tibia presencia
que me sitia y me acalla.
Olvidar su miope tenacidad en mis ojos,
su encanecida voluntad en mi cabello.
Olvidarla.

No recordar que cada noche
duerme abrazada a mi cintura,
tan perfecta, tan cándida.
No recordar que en el crepúsculo
se vuelve sueños de frío
y de luna desencajada.
No recordar que al abrir los ojos
su sopor se halla en mi boca
con un canto de lamentos.

No recordar que existe plena
con sus pupilas tan adentro,
con sus manos de reliquia
ofreciéndome llanto y desvelos.
No recordar que a mi cuerpo se adhiere,
cual deseo y perfume,
cual rutina y navaja.

Olvidarla a ella,
tan mía, tan propia,
tan sutil y persistente,
tan Ella.
Olvidar los ojos enguantados
de mi muerte.

I

Estoy en la barca de Caronte:
soy el agua del olvido
en los ojos del barquero,
la astilla quebrada
en el remo del destino,
la sombra cobijada
en la pesada neblina.
Soy el despojado bulto
contemplando al remero.

(M. Nava. Parpadeo de muerte. México: Ediciones Páginas, 2011)

Kamau Brathwaite

Máscaras

Dios del sen-
dero
Dios del
árbol
Dios de todo
adiós, te
saludamos.

Está rajado
tu árbol
por el hacha blanca
del rayo,
los sabios
divi-
didos, muertos
los ojos
de nuestros
mayores.

Y andamos,
la esperanza
burla el sen-
dero, entre
hojas muertas
de los viejos,
sus negros ojos
de extraños di-
vididos por dolor
y distancia;
sus sabios
huesos puestos
en sagrados
silenciosos,
tiemblan luces
por los tajos
donde estuvieron
las cuencas,
incisivos
de rata es-
cupieron fibra
ahuecaron
el árbol.

Y el dios,
máscara de quienes sueñan,
oye tartamudear
al rayo, los corazones
susurrar secretos
la sangre temblar cual hoja
en la rama. ¿Aún nos
guiará
el árbol,
dios del sen-
dero? ¿Hablarán
tus labios de madera
para abrirnos los ojos?

Islas

Al mirar un mapa
de las islas, ves
rocas, históricos
fraudes, cas-
cos pútridos, ruedas
de cañón, tugurios
del sol: si nos
odias. Joyas,
si hay deleite
en tus ojos.
Luce
la luz en el agua,
astuto el
coral la mantiene
azul.

Al mirar un mapa
de las Antillas, ves cómo
atrapó el tiempo
aquí a sus criados. Des-
cendientes del esclavo no
reposan en el seno
de dioses
afortunados. Tanto reina
en la bodega el ratón
como el azúcar robado.
Pero si tus ojos
son gentiles, verás
mariposas
cómo suben más
y más antes que el esfuerzo
reseque su esperanza
y caigan entre las moscas.

Al mirar un mapa
de las islas, ves
la lección de la historia:
si se astilla
la esperanza, si trozos
de vidrio yacen
al sol,
si sola reina la lujuria
en la noche, si no
se barre el polvo
de las casas,
si son los hombres
más ruidosos que el mar,
la soga jamás
desatará
sus nudos, jamás
se extinguirá
el errante ardor del hierro
al marcarnos su lección
de dolor. Las joyas de las islas:
Saba, Barbuda, calci-
nada Antigua, serán perpetuas rocas,
puntos, en el marco azul cielo
del mapa.

Círculos

para Melba Liston

La música nunca volará de tu corneta verde en cuadros
ni de tu arpa ni de tu calimba

porque no va con plantaciones de algodón
no es producto manufracturado ni hecho de metal

nunca crecerá derecha al cielo
gateando notas por una escalera en el azul

se riza como tu pelo enraizado en alabama . ondas
como agua peces entre las estacas de tus hijos

Tiene ojos líquidos de león marino . claros ojos fogosos . de halcón
cruza la piedra su mirada . se dinamita en canteras

de hondo hueso . nos trae nuestro ridmo
es la poza azul en tu trombón de vara

lo logra el eco no la roca
es el ridmo reggae reggae estalla la prisión incendia el reloj

Jícaras y Maracas

Hojas
del árbol
de la calabaza

no chocan dan una jícara
verde, queman
cobre a la
luz, se rajan
sus semillas
cascabelean.

Ciegos dientes de rata sie-
rran subterráneos sangran la
raíz húmeda, arrancan su arras-
trarse por el tiempo, su
ánimo, su sabor; toman
agrias hojas maduras. Tañan
maracas, jícaras; no agoten
a los danzantes del tiempo como al árbol
que hace y burla nuestra música.

(K. Brathwaite. Los danzantes del tiempo. Antología poética. Selec., introd. y entrevista Christopher Winks. Versión en español Adriana González Mateos y Christopher Winks. México: Univesidad Autónoma de la Ciudad de México, 2009)