Poemas para antes y después de navegar

Chantal Maillard

Sin

Llegar a otro. Sin

otro. Sin llegar a.

No apretar los dientes

Soltar la presa. Sin.

El círculo

Trazar un cero en la nada.
Indefinidamente
Trazar la nada en un círculo.
Apresada en el círculo trazando
nada. Ocuparse en el
círculo. Ocuparse.
En nada. En la nada
—¿la nada?— una oquedad.
Ocupar una oquedad.
Una oquedad de sueño, la vigilia.
Entre sueño y sueño. Una oquedad
ocupada, ocupándose
en nada.

La angustia es esa nada
que de pronto florece
en la oquedad.

Dime

Partir, quedar, querer. Dejar
de querer. Dime lo que he de hacer.
Rituales. Dime. No preguntes,
dispón. Dejar de querer. Sin
respuestas. Sin voluntad. Para estar
aquí. Más. Cuéntame una historia
que no tenga final. Que no
tenga principio. No preguntes,
dispón. Partir, quedar, contar.
No dejes de contar.

Dime qué fue de mí.

La caja

Llevarla arrastrando de una
habitación a otra.
Ver cómo se amontona el
serrín en las esquinas.
Barrer —aquí también, qué extraño—.
O quién sabe si el agua,
formando sólido.
Mejor barrer. O bien
irse. Arrastrando la caja.

No es fácil ofrecer cobijo
cuando se lleva a rastras
una caja vacía.


Me llamo Desamparo
Duermo de pie como las bestias


Eran una
sola resonancia
de infinitas voces
retumbando en el caos.

Labios vendados / almas
vendadas

y en la boca-túnel
la herida.

(Ch. Maillard. Lo que el pájaro bebe en la fuente y no es el agua. Poesía reunida, 2004-2020. 2a ed. Ed. y est. prel. Virginia Trueba Mira. Posdata Miguel Morey. Barcelona: Galaxia Gutenberg, 2024)