Poemas para antes y después de navegar

Solano Trindade

Señora gramática

Señora gramática,
perdone mis pecados gramaticales;
si no me los perdona,
señora,
me equivocaré aún más.

Advertencia

Hay poetas que solo hacen versoso de amor.
Hay poetas herméticos y concretistas,
mientras se fabrican
bombas atómicas y de hidrógeno,
mientras se arman
ejércitos para la guerra,
mientras el hambre atrofia a los pueblos…

Después,
harán versos de espanto y remordimiento,
y no escaparán al castigo,
porque la guerra y el hambre
también los alcanzarán,
y los poetas caerán en el olvido…

H. de P.

Amor,
un día haré un poema
como tú quieres,
diccionario al lado,
un libro de vocabulario,
un manual de métrica,
un tratado de rimas,
tendré todo el cuidado
con mis versos.

No hablaré de negros,
de revolución,
de nada
que hable del pueblo.
Seré totalmente apolítico
al versificar…
Hablaré contritamente de Dios,
del Presidente de la República,
como poderes absolutos del hombre.
Ese día, amor,
seré un gran H. de P.

Toque de reunión

Venid hermanos macumbeiros,
espiritistas, católicos, ateos.
Venid todos, brasileños,
a la gran reunión
para combatir el hambre
que mata nuestra nación.

Venid Maria Pulcheria,
João de Deus, José Maria,
Anicacio, Zé Pretinho,
a la gran reunión
para combatir la malaria
que mata nuestra nación.

Venid trapero, albañil,
labrador, asistenta,
vendedor ambulante, funcionario,
a combatir la tisis
que mata nuestra nación.

Venid hermanos sambistas
de las favelas, de Mangueira,
de Salgueiro, Estácio de Sá,
a la gran reunión
para combatir el analfabetismo
que mata nuestra nación.

Venid poetas, pintores,
ingenieros, escritores,
negociantes y médicos,
a la gran reunión,
para combatir el fascismo
que mata nuestra nación.

Batucada

La noche es bella,
el batuque ha empezado,
¡parece un negro llorando!
Porque al negro lo están azotando,
y no sé bien de qué es culpable, capataz.
Sé que el negro está llorando,
porque el negro aún se esconde
para adorar a su Señor.
Porque aún es pecado
que el negro adore a su Señor,
porque la policía arresta
al negro que adora al Señor.

El blanco adora al Dios que quiere,
pero el negro no puede, no.
Tiene que adorar al Dios del blanco
o lo llevan a prisión…

(S. Trindade. Poemas antológicos. Trad. y pról. Bethania Guerra de Lemos. Revisión y notas Juan Bautista Rodríguez Aguilar. Presentación Zenir Campos Ríos. Madrid: Rapsoda, 2015)