Adiós
Señor de todas las cosas
que yo tuve: escúchame.
Nada de lo que tenía
me sirvió para después.
Nada de lo que tenía:
ni la mirada más pura
ni el amor ni la esperanza
ni tan solo la alegría.
Señor de mis ilusiones
perdidas. Olvídame.
Ojalá que en mi camino
no te cruces otra vez.
Alta fidelidad
Entre todos los ruidos de la noche
yo distingo sus pasos. Sé
cómo va vestida; lo que piensa;
qué música prefiere. No me importa
su nombre o dónde vive
en la casa de quién. Y todavía
mucho menos aún qué hará mañana
y hacia dónde se irá: qué oscuros trenes
la envolvierán con su jadeo sordo:
qué manos retendrán su mano fría.
Ella camina ahora y yo la siento
cerca de mí; real; cansada; siempre
con ojos asombrados esperando
que algo nuevo suceda; algo que cambie
el monótono ritmo de las horas:
un gesto acaso que ella entendería
y no sabe cuál es. Solo la noche
acompaña sus pasos desolados
le da cobijo entre las multitudes.
Solo la noche —como yo— la espera.
Con gozo y arrebato
Deseó que los brazos
rodearan su cuerpo
y sentir luego el roce
de otra piel en su piel.
Y pronto vio cumplido
lo que ahora anhelaba
con gozo y arrebato
y reía y se holgaba
muy dentro de sí misma
y volvía a su infancia
jugando al ganapierde.
La noche que habitaban
seguía rumorosa
amparando sus cuerpos
como un batir de alas.
Hora que ansías
Tienes envidia de ti mismo
de lo que fuiste: del deseo
de morir joven y escapar
hacia la luz hacia la nada.
Mas al dejar pasar los años
te aferraste a la poesía
como el enfermo —bien lo sabes—
quiere creer en un remedio.
Desde entonces y libro a libro
has flirteado con la muerte
aplazando el tiempo que falta
para que acabe la función.
Cuando la niebla
Cuando la niebla sube de los campos
recién labrados es tal un fantasma
que luego se deshace como hilachas
de algodón. Forma rostros y figuras
que él quiere recordar y que no puede
porque todas sus formas son huidizas.
Las personas que amó y que ya no existen
escapan de la tierra como hurtándose
de sus recuerdos que también se borran.
Cuando la niebla está desvaneciéndose
dan ganas de fundirse y escapar.
(J. A. Goytisolo. Poesía completa. Ed., pról. y notas Carme Riera y Ramón García Mateos. Barcelona: Lumen, 2022)
