Charles d’Orléans

Canción

No aprecio en nada los besos
que se dan por cortesía,
o como prueba de amistad;
mucha gente los recibe.

Pueden tenerse por millares,
baratos y en abundancia.
No aprecio en nada los besos
que se dan por cortesía.

¿Saben cuáles me son caros?
los que se dan en privado, por placer:
los demás sólo son, sin duda,
para halagar a extraños.
No aprecio en nada esos besos.

Los aburridos

El mundo está aburrido de mí,
y yo igualmente de él;
no encuentro nada en este día
que me importe siquiera un poco.

De todo lo que ven mis ojos
puedo nombrar hastío tras hastío.
El mundo está aburrido de mí,
y yo igualmente de él.

La buena fe se vende cara,
barata no hay en ningún lado;
y por eso, si soy aquél
que se queja, tengo buenas razones:
el mundo está aburrido de mí.

(Francia. Siglo XIII. Yvain, el caballero del león de Chrétien de Troyes y otros textos. Selec., trad. y adaptación Luis Zapata. México: SEP / Trillas, 1982).