Poemas para antes y después de navegar

Paul Auster

  • Paul Auster

    Escriba El nombre nunca dejó sus labios: de tanto hablar cambió de cuerpo: volvió a encontrar su cuarto en Babel. Estaba escrito. Una flor cae de su ojo y florece en la boca de un extraño. Una golondrina rima con hambre y no puede dejar su huevo. Inventa al huérfano envuelto en harapos, sostendrá una… Continue reading