Rainer Maria Rilke
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Rainer Maria Rilke
III Tomé una vez entre mis manos tu rostro. Lo iluminó la luna. De los objetos, el más incomprensible bajo un desbordado llanto. Como algo que, dócil, permanece quieto, era posible retenerlo casi como una cosa, y, con todo, en la noche fría no había ser que me huyera tan infinitamente. Oh, corremos entonces hacia… Continue reading
