Weldon Kees
-
Weldon Kees
La escena del crimen Debió de haber algún testigo acusador: mujeres con la rabia en la boca y los ojos llenando la casa de gritos inclementes, pero sólo el silencio respondió a los abusos. Debió de haber revelaciones más que cortinas abiertas, peldaños serpenteando hasta el suelo desierto, sábanas en los muebles y una delgada… Continue reading
